INFLUENCIA DEL MANGANESO (MN) EN LA FORMACIÓN DE COMPUESTOS VOLÁTILES EN LA UVA Y EL VINO
El manganeso (Mn) es un micronutriente clave para el crecimiento de las plantas y el desarrollo de los frutos.
Es bien sabido que los elementos químicos nutritivos contribuyen al aumento del rendimiento de los cultivos. También influyen en la formación de ciertos parámetros de calidad, como el contenido de aceite en semillas oleaginosas, el contenido de azúcar en raíces de remolacha azucarera o el contenido de proteína en leguminosas. Pero, ¿pueden estos elementos influir más profundamente en la composición química de los productos agrícolas? ¿Pueden, por ejemplo, afectar la acumulación de ciertos fenoles o polifenoles, como los flavonoides, o modificar el perfil de aceites esenciales? Sí, pueden. Uno de esos elementos es el manganeso (Mn).
El manganeso (Mn) es un micronutriente esencial para el crecimiento de las plantas y el desarrollo de los frutos. Tiene varias funciones que afectan diversos aspectos fisiológicos de la planta. Por ejemplo, influye directamente en:
– el fenotipo de la planta (altura y biomasa).
– participa como cofactor enzimático en reacciones químicas, incluida la síntesis de pigmentos fotosintéticos.
– la actividad antioxidante de enzimas y el metabolismo de polifenoles.
– la regulación de procesos fisiológicos como la fotosíntesis y la resistencia al estrés.
El Mn induce resistencia sistémica adquirida para proteger las plantas contra infecciones patógenas. Sin embargo, su disponibilidad disminuye en suelos alcalinos, lo que limita seriamente el crecimiento radicular y la productividad. Una de las especies más sensibles a la deficiencia de Mn es la vid.
La aplicación foliar de Mn es un método eficaz para corregir su deficiencia, en comparación con la aplicación al suelo, debido a su rápida absorción. En cultivos de cereales, la aplicación foliar de MnSO₄ aumenta su concentración en el grano y el rendimiento. Muchos investigadores han reportado efectos del Mn en la calidad de los frutos. Estos incluyen el contenido total de sólidos solubles, azúcares reductores (capaces de actuar como agentes reductores en soluciones alcalinas), la acidez titulable y la morfología física del fruto (dureza, peso, tamaño), así como parámetros postcosecha.
Recientemente, se ha informado que altas concentraciones de Mn aumentan la acumulación de fenoles. También modifican el perfil de aceites esenciales en plantas de tanaceto (Tanacetum vulgare L.). Otros estudios han demostrado que la aplicación foliar de Mn regula positivamente la acumulación de polifenoles en la uva y el vino, especialmente flavonoides.
No obstante, pocos estudios han explorado cómo los fertilizantes de Mn afectan los perfiles de compuestos volátiles del vino. También se desconoce en gran medida su influencia en el sabor.
Ruihua Ren et al., en 2025, publicaron un estudio sobre el efecto del Mn en viñedos comerciales de la bodega Guanlan (38,43°N, 106,03°E, China). Se aplicó Mn foliarmente en viñedos de Cabernet Sauvignon (Vitis vinifera). Se utilizaron tres concentraciones de MnSO₄·H₂O (baja: 300 mg/L; media: 1200 mg/L; alta: 2400 mg/L) y agua desionizada como control.
Las vides fueron pulverizadas por la tarde (17:00–19:00 h) en días soleados sin viento ni lluvia durante 24 h. Las aplicaciones se hicieron una semana antes y una semana después de la floración, dividiendo la dosis total. La cosecha se realizó cuando los sólidos solubles alcanzaron 23 °Brix. Luego se produjeron jugo y vino a partir de estas uvas, y se analizaron sus características físico-químicas, organolépticas, compuestos volátiles y actividad aromática.
También se realizó una degustación sensorial siguiendo la Declaración de Helsinki de 1975. El panel constaba de 20 expertos (10 hombres y 10 mujeres de 30 a 55 años) del Colegio de Enología de la Universidad Agrícola y Forestal del Noroeste. El análisis sensorial incluyó:
– aspecto visual (transparencia y color),
– aroma (elegancia, armonía, intensidad, complejidad),
– sensación en boca (equilibrio, textura, estructura, aroma retronasal y persistencia).
Cada atributo fue calificado de 0 (peor) a 10 (mejor). Las muestras de vino se probaron a ciegas a temperatura ambiente.
Conclusiones clave sobre el efecto del Mn:
Comparado con el control sin fertilización, las uvas de las vides tratadas con Mn maduraron más rápido. El contenido alcohólico del vino fue mayor debido a una mayor madurez y acumulación de azúcar. Este hallazgo es coherente con un estudio previo de 2023 (Food Research International), donde la aplicación foliar de boro aumentó los niveles de antocianinas, ácidos hidroxicinámicos y flavonoles en uvas, mejorando también el perfil fitoquímico del vino.
La fertilización foliar con Mn mejoró notablemente las propiedades aromáticas de la uva y del vino.
La aplicación de 1200 mg/L aumentó la intensidad, duración y armonía del aroma.
Compuestos clave como el acetato de etilo, que aporta notas florales y frutales, fueron más abundantes con Mn.
El manganeso (Mn) es un micronutriente esencial para el crecimiento de las plantas y el desarrollo de los frutos.
Figura 1. Diseño experimental sobre la aplicación de boro en la vid y su impacto en las propiedades físico-químicas de las bayas y en las características organolépticas del vino.
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INFLUENCIA DEL MANGANESO (MN) EN LA FORMACIÓN DE COMPUESTOS VOLÁTILES EN LA UVA Y EL VINO